lunes, febrero 19, 2018

La ciudad de Martínez y su aniversario, una breve historia familiar

Lejos de ser una localidad de paso, y sin prejuicio de ser sanmartinense, Martínez  es para mí, algo más que una localidad del noroeste del conurbano, ya que encierra una rica y fascinante historia familiar.
Quizá haya sido por eso que siempre me llamó la atención, y me pregunté durante tantos años por qué mi abuelo y su descendencia eran de San Martín y todos mis tíos abuelos se habían afincado en Martínez.
Conociendo los comienzos pobres de aquellos inmigrantes italianos, Victorio Legnazzi y Rosa Cantella, su esposa, quienes eran mis bisabuelos, siempre hubo algo que no entraba en esa lógica facilista que tienen algunos analistas superficiales al momento de desplegar sus prejuicios respecto de los habitantes de ciertos lugares. Aunque no es propio de la ciudad de Martínez , ya que viviendo en San Martín, también hay prejuicios inversamente proporcionales.
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Aunque la verdad absoluta no la tiene nadie, lo cierto es que la cosmovisión de los acontecimientos y de la historia, hacen que en una sintonía menos ligera, caigan esos estereotipos sociales, de que si vivís en San Martín sos de una especie y si vivís  en Martínez sos de otra.
Nada más lejos de la realidad.

Siguiendo con mi historia, fue así que en 1884 llegó a Martínez mi Bisabuelo, procedente de la primera ola inmigratoria importante que vino a la argentina. Gracias a las páginas de internet pude averiguar con fecha exacta en que barco arribó. Mi bisabuelo arriba a la Argentina el 28 de diciembre de 1884 a los 21 años.
Si bien no tengo datos exactos de las fechas de casamiento, se que tuvo 8 hijos: Ángel, Alejandro, Teresa, José, Gabriel, Victorino, Carlos y Roberto.
Todos fueron trabajadores y tuvieron una infancia pobre y sacrificada, ya que mi bisabuelo era capataz en una fábrica de ladrillos y vivía en el lugar con toda su familia.
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La familia Legnazzi a pleno. (foto tomada a fines de la década de los `60)

Con el correr del tiempo, cada uno de los hermanos (mi abuelo y mis tío abuelos) formaron sus propias familias y tuvieron oficios diferentes: Ángel fue empleado ferroviario y luego imprentero, Alejandro, carnicero; Teresa, ama de casa; José, peluquero; Gabriel, cartero; Carlos, capataz en la municipalidad; Roberto, supervisor en una fábrica; Victorino, custodio privado.
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Por lo que se ve, y con mucho orgullo, han sido gente de trabajo, al igual que toda su descendencia, que sigue viviendo en esta bella localidad, y forman parte de su historia.
Mi abuelo Ángel, emigró a San Martín por razones laborales, para trabajar en el ferrocarril en los galpones donde actualmente se encuentra la UNSAM (casualmente hoy vivo en un barrio construido para trabajadores ferroviarios en San Martín).
En estos días de noviembre asistí al festejo del aniversario de la fundación de la Ciudad de Martínez.
Según datos extraídos de la página http://www.portalunoargentina.com.ar/, el hombre que da origen a su nombre es Ladislao Federico Martínez quien nació en Buenos Aires el 17 de julio de 1826 y contaba propiedades, heredadas de su padre, Ladislao Martínez Castro quien había participado en la lucha contra las invasiones inglesas y formó parte de la milicia obteniendo el grado de subteniente de artillería el 1º de enero de 1812.
Entre las propiedades familiares se contaba la chacra de San Isidro, con una casa sobre la barranca al río.
Su madre fue Adela Sáenz Valiente y Lavalle.
La empresa del Ferrocarril del Norte compró las tierras para la construcción de la estación que lleva su nombre, inaugurándose el 18 de noviembre de 1871, fecha en que quedó librada al uso público. El 18 de noviembre, pero de 1981, el pueblo de Martínez fue declarado ciudad en virtud de la Ley N° 9771 promulgada en esa fecha por el gobierno de la provincia de Buenos Aires.
Algunos vecinos celebres de Martínez:
Luis Sandrini, Malvina Pastorino, Juanita Martínez (esposa de José Marrone), Ernestina Herrera de Noble, Los Cafiero. 
Entidades y empresas:
La fábrica de Pastas “La Elvita” que está ubicada frente a la plaza desde 1972.
El 20 de noviembre de 1932 llega la imagen de Santa Teresita desde San Isidro para luego dar lugar a la Parroquia que lleva su nombre el 30 de Septiembre de 1944.
La panadería “El Progreso”.
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Volviendo a 2015, los festejos se desarrollaron en la plaza central ubicada entre las calles Córdoba, Necochea, Monseñor Larumbe y Beruti.
La presencia de los vecinos fue muy numerosa, acompañada la velada con una banda de Salsa, dándole alegría al evento.
Gran cantidad de salseros se dieron cita, contribuyendo  con alegría a una fiesta sencilla y sin demasiadas florituras, lo que demuestra la calidad de gente que vive en Martínez. Quiero resaltar que es una ciudad de clase media trabajadora.
El Intendente Gustavo Posse se hizo presente, mediante unas breves palabras y agradeció a su gente por su participación.
No me queda más que felicitar a los vecinos y a las autoridades por tan bella fiesta y mi deseo es que Martínez siga teniendo la esencia y el espíritu de aquellos fundadores y de los primeros pobladores, entre los que se encuentran mis bisabuelos, Victorio y Rosa.



Alfredo Legnazzi

sábado, febrero 17, 2018

Entrevistas: Emma Yorio, “Te lo juro, yo he hablado con la luna”

Emma Yorio es una joven actriz, nacida en Buenos Aires el 10 de agosto de 1977.
Es acreedora de una larga y rica trayectoria en el mundo del espectáculo, comenzando por sus estudios de licenciatura en Artes y Ciencias del teatro en la Universidad Argentina John F. Kennedy, lo que le posibilitó dar clases dentro de la misma Universidad en materias como Sociología del teatro, Gestión cultural, y Producción teatral.
Además estudió actuación con Ricardo Bartís, Susana Yasan, y Osvaldo Peluffo, y vestuario con Gabriela Fernandez.
Participó en los talleres y seminarios de dramaturgia, y escribió y dirigió la obra de teatro “La loba de Csejthe” y  el monólogo “Te lo juro yo, hablando con la luna”.
Es autora integrante del grupo de dramaturgos No hay drama.
Su curriculum es extenso y se encuentra en la página alternativa teatral.

Del balance de tu experiencia en tantos campos del espectáculo, ¿cuál es el que te ha dado más satisfacciones?
Considero que la dirección teatral, ya que ver un texto dramático encarnado genera una sensación incomparable. Da felicidad, más si el proceso creativo, y de ensayos es extenso. Y sí una estuvo en la cocina con la preparación de la puesta en escena.

¿Cuándo comenzó tu vocación artística?
No tengo señalado un momento específico de comienzo, sí el de cuando tome la decisión personal de estudiar una carrera universitaria orientada al arte. Una determinación que me costó bastante asumir, fue a los 25 años. Desde pequeña tuve inquietudes como el dibujo, la escritura, y la puesta en escena. Pero no me visualizaba ejerciendo una profesión en alguna de ellas. Paso mucha agua bajo el puente a nivel personal para animarme a seguirla.
¿Tus estudios en la Universidad te dieron un panorama de todas las áreas que podes abarcar?
La formación universitaria me dio un pantallazo general sobre áreas puntuales del teatro (iluminación, estética, etc.) ya que el título apuntaba a formar directores. Yo me capacite en otros lugares en dramaturgia, guion, y vestuario.

¿Dentro de esas posibilidades incluís la comedia?
Sí, porque la comedia es un género que me interesa, me gusta. Y quiero transitarlo en un proyecto personal más allá de los que ya transite. Mis textos dramáticos tienen pinceladas de humor. Donde más se notó eso fue en la obra teatral para chicos que escribí, y monté.

¿Estás más cómoda dentro o fuera de la escena?
Qué buena pregunta. Creo que mi verdadera vocación es la actuación, pero igual me considero una actriz de emergencia, es decir he actuado en obras de mi autoría (porque no contaba con la disponibilidad de algunas de las integrantes del elenco), en muestras de talleres de actuación en los que he participado, o en puestas en escena de mis compañeros de la carrera que necesitaban justo una actriz. La actuación da cierto gustito, un poco de miedo, y genera adrenalina. Por ahora me siento más cómoda fuera de la escena. Cuando comencé a estudiar la carrera universitaria, no sabía muy bien a qué me iba a dedicar, y pensaba que si no era a la dirección teatral seria a otra actividad relacionada en bambalinas.
¿Ser directora y actriz facilita o dificulta al momento de cumplir uno u otro rol?
Dirigir y actuar es complicado. Perdes la mirada externa de la puesta porque estás dentro de la escena misma. Para dirigir actores considero que suma haber actuado. Haber puesto el cuerpo en la actuación sirve para guiar, darle pautas de registro de búsqueda al otro que tenes enfrente.

¿Dentro de la actuación, que sabor diferente te deja hacer un monólogo?
Hacer un monólogo es un desafío para un intérprete, ya que él se encuentra sólo en escena. Se trabaja el texto dramático de forma diferente, ya que incluye las réplicas también en el discurso del protagonista. Para el director también implica otro tipo de trabajo más personalizado con el actor diferente al de una obra con más roles. Esa soledad suele generar mayores inseguridades en los actores ya que no comparte con un compañero la escena. Cuando terminan de realizar un monólogo suelen quedar extenuados, por la implicancia física que se imponen, pero en sus rostros se nota la felicidad del trabajo realizado en el aplauso final.

¿Necesariamente en los monólogos el público tiene que reír aunque le cuentes un drama?
No es necesario, pero suele suceder. Uno como autor escribe cosas dramáticas, fuertes, y el público justo en ese momento el de mayor tensión dramática ríe, como para descomprimir a través de la risa. Como autora también he realizado esa observación, en un monólogo de mi autoría el personaje femenino decía: “… Le pedí la quincena. Me la dio con un sopapo…”. El público se descostillaba de risa, y lo que se estaba contando era muy trágico. El tono como lo decía la actriz no era de comedia. Hay entendí que la gente ante situaciones complejas, o graves a veces ríe por no llorar.

¿de qué trata la obra “La loba de Csejthe”?
La loba de Csejthe” trata sobre una condesa húngara, que vivió en el siglo XVII, ella quedó viuda, se obsesiono con la juventud, y la belleza. No estaba de acuerdo con la imagen que le devolvía el espejo, entonces consultó a una bruja, que la incitó a realizar conjuros, y rituales que implicaban a doncellas vírgenes. La obra muestra un universo femenino siniestro, es una metáfora de lo que se hace para lograr ciertos cánones, cumpliendo mandatos sociales.

¿y “Te lo juro yo, hablando con la luna”?
Es un monólogo teatral, donde ficcionalice la vida de mi abuela María Dolores Dos Santos, Lola, que era española con mi abuelo criollo Pascual Yorio. En él expongo el mundo de un taller de costura, de los arrabales, y los cafetines. Está ambientado en los años 30´.

Por lo general se dice que los directores modifican los guiones (escritos por guionistas). ¿Te ha tocado esa situación? ¿Qué pensás cuando eso ocurre?
Sí, sé que eso sucede. No me ha pasado en lo personal, los directores que han puesto en escena mis obras han respetado mis textos dramáticos. Trato de escribir de manera orgánica los discursos de los personajes, que tengan forma coloquial para que los actores, y el director no tengan que cambiarles, ni eliminar ninguna frase, o palabra. A mí no me molesta sí cambian una palabra u omiten una frase de un texto mío en beneficio de una actuación más verosímil o una mejor puesta en escena a nivel dirección. Sé que hay autores que no permitían que se cambien sus textos como lo hacía Gorostiza. Considero que eso va en el criterio de cada dramaturgo respecto a su obra.

¿Quién es Leonora, la princesa vampira?
Leonora es la protagonista de mi primera obra de teatro para niños, ella viene de una familia noble, es hija de las condesas Carmilla, y Laura, y viven en el castillo de los bichos en el barrio de Villa del Parque, CABA (¡no mejor dicho en este caso!). Llega la noche de la cena del festejo de su cumpleaños, entre brindis, obsequios Leonora le hace una gran revelación a sus mamás.

¿Cuáles son tus proyectos para este año 2017?
Para este año tengo varios, los más inminentes son en la dirección, la de unas obras breves de mi autoría que se harán en junio en la sala Liberarte, y en la coordinación de un vestuario para una obra de teatro para chicos que se estrenara en vacaciones de invierno en el teatro El Vitral. Además poseo otros proyectos de dirección que están ahí en la gatera esperando en la línea de largada para salir (cómo suelo decir) que aún no están confirmados. Y para agosto coordinaré el vestuario para unos micro monólogos que se harán en el Espacio Aguirre. En el plano de la dramaturgia estoy escribiendo una ópera corta para una convocatoria en la que fui seleccionada. Y como docente coordinaré dos talleres relacionados con teatro, una en la ciudad de La Plata, y otro en Quilmes.

Gracias Emma!!!
Alfredo Legnazzi
Periodista - Escrirtor

Entrevistas: Carlos Brid “Los frutos intactos”

El sábado 21 octubre, en la sede del Colegio de Abogados de San Isidro, Carlos Brid presentó su segundo libro, “Los frutos intactos”.
El autor relató al numeroso público asistente, detalles de su nueva obra literaria, contando en algunos casos cuales fueron  las motivaciones, inspiraciones y los "por qué" de algunos de sus poemas, los cuales también fueron leídos, posibilitando a los asistentes tener una muestra de la calidad y el sentimiento que surgen de sus letras. 
Carlos, ha participado en varias antologías y es autor de Las Luces de los faros, publicado en 2014. Además es integrante de otros grupos poéticos y es creador de la página Tigre Poético.
 
Para saber más de este autor, lo entrevistamos este mes.

Más allá del libro y la metáfora de su título, ¿Cómo se logra que los frutos sigan intactos a pesar del paso del tiempo
Los frutos van a permanecer intactos, mientras que los tengamos siempre presentes y nos demos cuenta que cada uno de esos frutos fue un milagro en nuestras vidas.

¿Cuáles son los frutos intactos de tu vida?
Son el amor y el fruto del amor que además de mis hijos es la certeza de haber transitado el camino recorrido con seguridad en lo que quería y era esencial.

¿Te sentís más cómodo expresándote a través de la poesía?
Sin duda. En la poesía encuentro todas las respuestas y sale de adentro todo mi sentir.

Sin haber leído la totalidad de los poemas, noto un toque nostálgico, lleno de campo, senderos, amaneceres, y siempre con un mensaje superador. ¿Estoy en lo cierto?
Es cierto. Mi poesía hace de la búsqueda una constante y no concibo ningún poema mío sin paisajes. Es como el aire a ese mundo que invento.
 
¿Considerás que al mundo le falta poesía?
Claramente. Fíjate que la poesía es un mundo de gasas para tanto odio e incomprensión y queda demostrado que, en algunos sectores, religiosos, políticos la carencia de poesía no los ha hecho cambiar en sus formas. Pero la poesía sabe de esos imprevistos y sale con riesgo de sus trincheras en los momentos donde toda fe parece perderse y nosotros los poetas algo debemos intuir porque cuando más es la crispación más activos estamos escribiendo y muchas veces publicando. Es como dijo Mario Benedetti “Cuando los odios andan sueltos, yo amo en defensa propia”

¿Crees que la tecnología (PC celulares) es responsable de la falta de interés por la lectura?
Creo que la tecnología es una herramienta extraordinaria que nos facilita la escritura, lo que hace más gigantes a los escritores de los siglos anteriores que no tenían nada de esto y no deberíamos echarle la culpa a la falta de interés en abrir un libro. La culpa es de los roles en la educación comenzando desde el núcleo, nosotros los padres debemos inculcarles a nuestros hijos desde una edad temprana que es más bello un libro que una Tablet por ejemplo.

¿que identificación le das a la tapa de tu libro con el contenido?
La tapa del libro identifica a todas las obras que hay en él. Es la imagen de la mujer eternizada en la naturaleza, mujer que a la vez es madre y procreadora de los sentimientos.

En tu prólogo decis “Somos hijos del destino”, ¿en qué medida crees que ese destino lo puede forjar cada uno?
En todo pues nosotros somos hijos pero tenemos la libertad de decidir en qué lugar estar y si creer en el amor , en el heroísmo, en los sueños y en el mañana. Creer que es posible, aunque parezca imposible. No claudicar ni aceptar cuando nos parece que podemos ir más allá.
 
Veo que le das mucha importancia al tierra (la pacha mama o madre tierra). Cuando el hombre (ser humano) se integra con la naturaleza, es uno más en el Universo. Cuando la toma como posesión, termina destruyéndola.  Cuando decis “Sigo creyendo en las auroras y los vientos que sanan” ¿Pensás que es posible lograr más espiritualidad en los tiempos que corren y acercarse a la naturaleza?
Si por supuesto. Creo fervientemente que estamos viviendo un tiempo de confusión y angustia muchas veces, pero también estoy seguro de que quienes creemos en la espiritualidad nos vamos a imponer a la perfidia y el odio y esas auroras y vientos que sanan llegaran como algo natural en nuestra evolución de almas.

Entiendo que “los Campos escondidos” son aquellos a los que hay que llegar con cierta sutileza. Si tomamos los dogmas religiosos, hay una tendencia a leer en forma literal. Metáfora es todo aquello que está más allá de lo literal. ¿Cómo se logra que la metáfora llegue, se entienda y provoque un sentimiento positivo?
Escribiendo con la pluma en una mano y el corazón en la otra. Ninguna metáfora esta tan oculta o es tan intangible cuando el poeta escribe con sentimientos a cielo abierto y plena fantasía. Es ahí donde la metáfora y lo literal se convierten en la piel de la poesía.

¿Recordás cual fue el primer poema que escribiste?
Fue hace tanto. Fue un poema que titule “Poema de la hojas muertas” y el contenido de esos versos querían plasmar como los sentimientos parten en forma transitoria como las hojas de los árboles que en inviernos se caen y después de un tiempo vuelven a nacer. Lo escribí hace más de treinta años.

¿Que momento del día te resulta mas inspirador?
Las horas del silencio. El mundo duerme y me parece que los duendes de la poesía se despiertan.

¿El verde es tu color preferido?
No, mi color preferido es el azul como el del mar, aunque en un paisaje de los tantos que imagino e invento en mis poemas nunca debería faltar el verde, verde que a veces tiene el mar que tanto amo.

¿Que significado tiene para vos haber publicado este libro?
Haber logrado la conformidad de entregar lo mejor que tengo. Puede o no gustar el contenido de las obras, pero yo estoy seguro y sereno de haber entregado todo de mí.

¿Te completa como ser humano?
Me nutre y me obliga a seguir escribiendo, porque si pude llegar hasta aquí y lograr que algunas personas lean mis obras, es que puedo aun dar más poesía.
 
¿Queres compartir uno de tus poemas? Decime que te motivó a escribirlo.
Si, quiero compartir un poema que integra el libro y que lo escribí cuando la indignación se apodero de mi sentir, cuando veía como muchas familias de origen humilde perdían todo lo que tenían por la inoperancia y el abandono de sus gobernantes

SUDESTADA
La desidia y el temporal
 acordonaron los verdes mantos.
 Injusta ceguera impiadosa.
Suenan los acordes magros,
la tremenda condena
, brutal esencia, vileza del hombre
 que desconsuela sin par.
Nada queda más que tristeza,
y las manos apretadas con furia,
devastación de la codicia,
que cosecha llantos,
que germina angustias,
pero que hiriente el grito
se estira desafiando puertos,
sepultando la claudicación repetida.
Y es en ese instante,
que los pueblos se unen
 en el idioma y la proclama.
El castigo seguirá durmiendo
para los traidores,
mientras las manos se unen,
para volver a construir el cielo.
Muchas gracias por darme esta posibilidad de expresar lo que siento y como lo siento. Un abrazo fraternal para todos.

Gracias Carlos, por tu participación.

Alfredo Legnazzi
Periodista - Escritor

Entrevistas: Alberto Feldman “Tomando café frente al obelisco”.

Alberto Feldman es escritor, integrante de Sade Norte, a quien conocí hace algunos años, a instancias de mi concurrencia a un café literario organizado por dicha institución. Recientemente ha publicado su nuevo libro, ha estado en la feria del libro de Buenos Aires, y nos pareció apropiado entrevistarlo para saber mas sobre el y sobre sus libros.
Disculpame la obviedad, quizá el título lo diga, pero ¿Te considerás un porteño de la “vieja guardia”? 

Estimado Alfredo: Voy a tomar al Tango como referencia para contestar esta pregunta; no me considero de la “vieja guardia”, porque nací en una familia que escuchaba toda clase de Música y así la clásica, el folclore y el jazz no me eran ajenos, y respecto al Tango, que disfruté mucho, porque por mi edad - nací en 1941- viví su época de Oro, maravillándome con Pugliese, De Caro, Miguel Caló, y sobre todo con mi preferido, Aníbal Troilo y todos sus cantores, pero desde mis trece años sentí admiración por la música de Ástor Piazzolla y discutí mucho con quienes no lo aceptaban. Hoy con clarinete, con mis modestos recursos, toco algunas piezas sencillas de él y hay Tango y Poesía en cada una de sus obras.

Buenos Aires y sus símbolos, monumentos, bares y cafés, son muy inspiradores a la hora de escribir. ¿Te sentís identificado con esos íconos?.
Das en el blanco; He escrito sobre el monumento a Giuseppe Garibaldi en Plaza Italia como protesta por el desconocimiento que tenemos del héroe italiano y de su historia.
Por el mismo motivo, la negación y/o adulteración de la Historia , he escrito sobre el nombre de algunas calles de Buenos Aires, cuyos antecedentes ha tratado de ocultar la Historia oficial; un solo ejemplo: viví setenta y cinco años en la calle llamada Obligado a secas, o cerca de ella, y hace pocos años recién se completó su nombre llamándola Vuelta de Obligado, gracias a quienes revisan nuestra Historia y sacan a la luz lo que otros tratan de ocultar, como este hecho histórico.
¿Sos de defender lo autóctono, o tu pensamiento es cosmopolita?
No sé si puedo contestar con claridad esta pregunta. La mayoría de los argentinos descendemos de extranjeros, inmigrantes en su inmensa mayoría, por eso me resulta odiosa la discriminación hacia el extranjero.
Llama la atención que en el discriminador, coexiste ese rechazo junto con el rechazo hacia los pueblos originarios, los antiguos pobladores de estas tierras, que luchan duramente por ser respetados en sus derechos. Un ejemplo: en este momento tenemos un caso emblemático, como el de Milagro Sala en la provincia de Jujuy, y hay algunos problemas en el sur con la colectividad mapuche que son desplazados de sus tierras y en el noroeste con aborígenes en Chaco y Formosa que sufren de desnutrición y miseria crónica y sus reclamos son ignorados.

El café es propio de la bohemia del escritor. ¿Escribir con o sin él tiene implicancias diferentes?
No para mí; me gusta mucho el café en todo momento, pero también escribo tomando mate, tecleando con la derecha y enarbolando el “verde” con la izquierda, creo que las dos infusiones ayudan a organizar las ideas.

Te imagino escribiendo los relatos en una hoja, en letra cursiva, mirando a través del vidrio de un bar, en un paisaje otoñal. ¿Los relatos de tu libro surgieron así?
Algunos fueron imaginados y escritos en letra cursiva en lugares y momentos como los que citás, pero siempre fueron corrregidos y terminados en casa. Tengo que reconocer que hasta hace unos pocos años me resistí al progreso tecnológico, pero hoy opino que sólo por poder escribir con teclado y corregir sobre la marcha, prolijamente, valía la pena aceptar la computación

¿Tu libro es autoreferencial?
Unos pocos relatos son autobiográficos, pero como nos sucede a todos los que escribimos, es muy difícil que no dejemos nuestra señal, aunque sea de un modo mínimo y no evidente para todos los lectores, y aún para nosotros mismos.

¿Preferis los relatos cortos a las novelas o poemas?
Escribo casi exclusivamente cuentos y relatos cortos, con la sola excepción de una sección de Teatro, con dos obras cortas y varias escenas teatrales, presentes en mi cuarto libro, titulado “Mis Alice al mediodía” , 28 cuentos y relatos + un poquito de Teatro.
No es que prefiera los cuentos y relatos cortos; la Novela y la Poesía son materías pendientes,
que espero poder superar alguna vez, apenas he escrito cuatro o cinco poemas y recién en estos últimos cuatro o cinco años comencé a disfrutar de la lectura de este para mí difícil género.

¿Cuál es el nexo o hilo conductor de cada relato?
Escribo sobre variados temas, por ejemplo Músicos y Música (Clásica, Tango o Jazz), Escritores, Médicos y algunas enfermedades; También sobre perros y sus dueños.
Tengo una docena de Postales de España, sobre dos viajes realizados, escribí sobre algunos amigos y parientes y algunas personas que se cruzaron en mi vida y me dejaron una fuerte impresión. También algunos relatos sobre feminismo, maltrato y últimamente, escribí algunos de género policial, precisamente uno de ellos, “Tomando café frente al Obelisco”, es el que da nombre a mi último libro y recibió un primer Premio en la ciudad de San Genaro, provincia de Santa Fe. También escribí algunos sobre choferes de ómnibus y taxis, oficios que tuve, lo mismo que sobre carpinteros y motos, también “hobbies” que tuve. Y unos pocos de Humor.

¿Que comentarios de los lectores te han llegado sobre tu libro?
Casi todos coinciden en la palabra “atrapar”, dicen que terminan de leer un cuento y son estimulados a continuar leyendo. Otros me dicen que uso un lenguaje sencillo y que tienen la impresión, cuando los cuentos están en primera persona, que estoy allí contándolos.
Me basta con eso, para mí es una satisfacción cualquier comentario, porque además de los favorables, acepto críticas, sugerencias incluso correcciones, porque significan interés.

¿En qué se parece este libro a los anteriores?
Paradójicamente, mis cinco libros se parecen en que están formados por un promedio de treinta cuentos y relatos totalmente distintos entre sí, como se puede ver en la variedad de temascitados en el acápite 8.

¿Cómo describirías, brevemente, a cada uno de tus libros, y a los momentos de tu vida en los que fueron escritos?
Comencé a escribir inmediatamente después que me jubilé en 2006 e ingresé a un Taller literario, recibiendo enseñanza y estímulo de profesores y compañeros. pero edité por primera vez en 2013, y de allí en más, uno por año hasta totalizar cinco volúmenes. En todos ellos, mezclo vivencias actuales con antiguos recuerdos, personas y personajes , Arte en general y en general, los temas enunciados en el acápite

¿querés compartirnos un relato de tu autoría? Decime porqué lo elegís.
Con todo gusto.
“Tomando café frente al Obelisco”, porque es el título de mi último libro, uno de mis primeras incursiones en el género policial y además me dio la satisfacción de un primer premio en Concurso.

Tomando café frente al Obelisco
Pleno Centro de Buenos Aires. Caluroso mediodía de diciembre de 2015. Un joven de duros rasgos y mirada penetrante entra en un conocido local de comidas rápidas, atestado de clientes, identifica a un anciano muy atildado, cruzado de brazos en una mesa cercana a la puerta y sin mediar presentación, se sienta bruscamente frente a él.
- Oiga, don, no debió citarme nunca en un lugar tan concurrido; le aseguro que vine sólo por curiosidad. Nunca me pagaron tanto por un trabajo. Era suficiente depositar el dinero donde le dije y darme algunas señas del candidato a cadáver; no me puedo exponer, y supongo que usted tampoco, a que nos vean juntos... además, me resisto a conocer sus motivos; lo mío es impersonal. Soy un buen profesional: ¿qué le sucede?... ¿no le basta con eliminar a quien le molesta?...
- ¿Eliminar?… ¿matarlo?..., no, no es suficiente. ¡Un plomo calibre 45 en cada rodilla me parece mucho mejor, y es lo que vamos a hacer, y en un lugar público, para que lo auxilien rápido y no muera desangrado. ¡Tiene que vivir largo tiempo sufriendo, para pagar el daño que hizo y que sigue haciendo!
- Sé que esto complica su tarea, pero el pago es generoso y no dudo que usted estará a la altura de las circunstancias, ¡Tengo referencias de su excelente desempeño!
- Le agradezco el elogio, pero es cierto, me complica las cosas más de lo que cree. Trato de no involucrarme en los odios de mis clientes, condición necesaria para una buena preparación y un pulso firme. Con su pedido, me ha comprometido también en su guerra personal, que parece ser bastante feroz, ¡un balazo en cada pierna! En realidad, tendría que cobrarle más por dificultar el encargo… pero el trato está sellado. Usted ha conseguido despertar mi curiosidad; esto no me ocurrió nunca. Dígame…, para haberle generado tanto odio: ¿quién es y qué le ha hecho a usted este individuo?
- Ya se enterará a su debido tiempo de quién se trata. Sí le puedo decir que desde hace muchos años me tortura en forma continua, humillándome en presencia de terceros, mostrándose como dueño del éxito, siendo apreciado por todos pese a su cinismo, siempre con una falsa sonrisa, recibiendo inmerecidas palmadas laudatorias en su espalda, mientras yo, que contribuí a su encumbramiento desde las sombras, sufro horrores porque conozco la estafa que representan sus negocios, sus discursos políticos y su actividad social, aunque tengo que reconocer que por miedo o por conveniencia, no me atrevo a desenmascararlo. No puedo soportar más tanta hipocresía. Quiero acabar con esta farsa. Le repito: una bala calibre 45 en cada rodilla, por encima de la rótula, pasará lejos de cualquier arteria importante y destrozará la articulación. ¡Le arruinaré la vida para siempre y no podrá acusarme, lo habrá hecho usted. Yo nunca me hubiera animado… y se lo agradezco!
-Como le advertí, me encargué del arma yo mismo, entiendo bastante del tema, fui colega suyo durante mucho tiempo, en una época en que usted todavía no había nacido o era un chico de primaria.
Aquí está la pistola con el silenciador ajustado. Todo tiene mis impresiones digitales, póngase discretamente estos guantes para no dejar las suyas. Yo simularé leer el periódico. La salida está justo detrás de usted; cuatro pasos y estará en Corrientes y 9 de julio, frente al Obelisco, se perderá fácilmente entre la multitud que hormiguea en el Centro de Buenos Aires.
Ahora es un buen momento. Mire por debajo de la mesa como si buscara algo; si lo prefiere, puede apoyar el caño en cada rodilla; no me moveré. Dispare tranquilo y levántese sin prisa. No se inquiete si grito, deje la pistola en el suelo y siga su camino sin mirar atrás. Nunca antes nos hemos visto, ¿de acuerdo?... ¡AHORA!

Gracias Alberto.
ALFREDO LEGNAZZI
Periodista - Escritor

viernes, febrero 16, 2018

Entrevistas: Mario Melendi: “La Casa Kantor”

Conocí a Mario Melendi a instancias de mi participación en los “cafes literarios” organizados por SADE Norte.
Además de escritor, es un apasionado de la música . Organiza eventos musicales, en los cuales pone de manifiesto sus conocimientos y su forma tan particular de presentarse ante el público. Logra que el público que desconoce el tema pueda comprenderlo.
Mario es una persona polifacética. Su formación es técnica en el rubro de comunicaciones. Ha estudiado fotografía y posee una gran pasión por los automóviles, en especial por los Bugatti.
Esa gama de habilidades, que por momentos pareciera no estar relacionada, conforman una simbiosis que se ve en parte reflejada a través de sus personajes, los protagonistas de su libro, la novela titulada La Casa Kantor.
Gracias a la generosidad de Mario, pude leer esta novela apasionante y es por eso que lo entrevistamos para que lo conozcan.

En pocas palabras ¿Cómo te definirías?
Me defino como un buscador obsesivo de respuestas en varias disciplinas, por lo general artísticas . Y  utilizo lo técnico como herramienta.

¿Cuál de tus actividades tiene mayor preponderancia en tu vida? 
Pienso que en la Música.

¿En qué medida cada una influye en la otra? 
Las demas, literatura, pintura, fotografía, etc, dan vuelta alrededor de la Música, aun en el silencio, de dos personajes que solo se miran, o en el ronroneo de un motor. La "mirada de la Música" está siempre. 

¿Cuál de todas es la que más te apasiona? 
La música, principalmente la Sinfónica.

En La casa Kantor aparece la pasión del protagonista por la música, vive en una casa rodeada de alarmas y tiene varios Bugatti. Sólo le falta escribir. ¿Félix es autorreferencial?
 La Casa Kantor, es una novela, donde aparece parte de mi  persona, en un combo de pasiones, obsesiones , curiosidad por lo técnico, los              conflictos psicologicos... ,etc y  también está el humor como catalizador de la angustia...                                  Si , Felix Kantor es bastante autorreferencial.  Pero, ojo, todo está llevado a la exageración....Tan loquito no soy.


¿En que otros aspectos Félix se parece a vos? 
Obsesivo,  multifacético, pero yo no soy tan misántropo como Félix,  que entusiasmado por algo técnico,  o ciego de pasión musical, se distrae de la pasión amorosa con su novia Pamela. 

¿Cómo nace tu inquietud por escribir una historia que combina lo policial, con aspectos psicológicos y también eróticos? 
La chispa que pone en funcionamiento el proyecto de un cuento ,  se da   por un insignificante comics de Tv. de 5 minutos ,de la serie :  Lo que le   sucedió al amigo de un amigo , donde un joven solitario, guarda en el   subsuelo un auto de colección, lo rodea de alarmas por miedo al robo...Una    noche, baja y lo ve invertido. Otra noche, abre la guantera y encuentra una nota que dice:.  "lo robaremos cuando queramos".                                      Después de este puntapié inicial, fui sumando los tres personajes, e inventando la trama  alrededor de Félix  y lo que sigue ya es una novela, con el juego que hago con el miedo y el amor.  y algo fundamental: la ambigüedad invade todo el relato, como la confusión entre la realidad y la ficción dentro de la cabeza de Félix. Los demás personaje  se contrastan con Félix.  Lo erótico y bizarro en Tamara, es una doble herramienta, no solo para abrumar a Bruno y entrar a la casa, sino para  demostrar poder y sacar  a Félix junto a su Bugatti del subsuelo:   "¡Yo te voy a sacar de aquí abajo a conchazo limpio!

¿Creés que en el subconsciente de cada escritor hay un deseo de ser como alguno de los personajes que crea?
 Es muy difícil esa pregunta. Puede darse, pero creo que el buen escritor, tiene que zafar de ese  deseo...que use el inconsciente para crear un personaje, (ese deseo se lo dejamos al lector), así sea un asesino serial o un héroe, si no nos metemos en literatura menor .                                         Hay que tener cuidado con eso----Borges, estoy seguro que nunca soño ser un guapo con con un facón, esperando en una esquina...

 Por otra parte, ¿pensás que escribir es una forma de expresar verdades que el autor no se anima a decir en nombre propio y lo dice a través del personaje?
 A veces, en la vida cotidiana del autor, su boca solo se abre para comer, preguntar la hora, besar, blasfemar al pegarse un golpe, etc,  y  cuando agarra el lápiz, surgen las ideas de cambiar las realidades del mundo a través de un personaje.  Otros autores , en cambio, (y son pocos),  se comportan y piensan exactamente como alguno de sus personajes. Pero en el fondo, toda obra artística es autobiográfica....consciente o inconscientemente.

La casa Kantor tiene cuestiones no reveladas, no resueltas. ¿Te gustan los finales abiertos?
 Si, La Casa Kantor,  tiene un final, donde se soluciona en parte la patología de F'elix pero alrededor de eso, dan vuelta varias preguntas, y misterios que  se revelaran en la posible continuación en El Caso Kantor,  que ya comencé .  Sí , me atraen los finales abiertos, tanto si va haber continuación o no...Hay personas que eso les irrita, a otros que les parece atractivo y divertido.

 Contame, si te acordás, ¿cuál fue la ficha que te cayó o la inspiración, ese momento crucial en que fuiste corriendo a tu casa y escribiste las primeras líneas de esta novela?
 Estuve buscando obsesivo el comics con mi sobrino en 2011, porque lo vi una sola vez,  y como le doy mucha bola a la intuición, y tenía ganas de escribir sobre el miedo al robo de algo que coleccionamos o amamos.  En el dibujito, el auto en cuestion era un   Decradenza 1934,  -pero en mi cabeza había una Bugatti (Bu)(fantasmita que asusta)-    un "accidente" tan sórdido y absurdo como el de Isadora, un obsesivo Félix ,  una Isadora  Duncan con su fatídico pañuelo de seda, un psicólogo. etc  y...la cuestión es sumar ...
Así opera la inspiración.

 Siguiendo con otra de tus facetas ¿Qué es un musicólogo?
 La musicología es una actividad, relativa a indagar,  investigar a la música como una ciencia,  ocupándose de los aspectos históricos de evolución de estilos, de escuelas, evolución a través del tiempo ,de los parámetros que forman el discurso sonoro, analizando las obras musicales, etc.
Puede un musicólogo, no ejecutar instrumento, o no ser compositor, como es mi caso. 

¿En qué consisten tus eventos?
 Mis eventos son a veces a fuerza de ser completos, algo muy trabajosos, porque combinan la imagen y el sonido para poder llegar a lo didáctico en la explicación de una obra, por lo general compleja, como  una Sinfonía de Mahler,  o un Poema Sinfónico de Tchaicovsky o una obra de Bartok.  El buen audio me ayuda, los gráficos, esquemas proyectados  y videos, completan un espectáculo  didáctico y disfrutable.....Un paso mas profundo son los cursos de Apreciación Musical.  Con herramientas similares.

 ¿Considerás que logras acercar la música sinfónica al público en general?
Si, por suerte , tengo buena respuesta. Hay algunos que jamás escucharon la obra que explico, pero como te dije, creo que lo de explicar obras difíciles, y ver sus caritas concentradas me fascina. Hay gente que tiene el prejuicio de negarse a escuchar, y dice:  "Esa música, hay que  entenderla".  "No existe nada que no se pueda penetrar, les digo, solo que primero se abran y sean buenos oyentes, a partir de allí , puede despertarse la curiosidad por indagar y analizar"..., o no, y   seguir siendo buenos oyentes.
¿Ya tenés fecha para tu próximo evento? 
No, todavía.  Hoy 24, casualmente envié una carta al Colegio de Abogados, para solicitar fecha para ofrecer una disertación audiovisual sobre la versión complete del Ballet  de Igor Stravinsky. La Consagración de la Primavera.... (El  14 de Julio, ofrecí la versión orquestal de la misma obra) 

¿Y tu próximo proyecto literario? 
Pienso que la continuación de  "La Casa"  , y  algunos cuentos humorísticos o relatos fantásticos.

 ¿Querés compartir con el público de La Lupa algún relato corto de tu autoría?¿Decime como te inspiraste para escribirlo?
Sí, me gustaría que me publicaras  El Corregidor. 
 La inspiración es producto, de que a veces siento fastidio, por la obsecuente actitud de algunos, que sin pedir permiso y arrogándose el  titulo de  corrector,  o  si así lo sea, y sepa bastante del tema, comiencen a marcar con un lápiz, los errores.
 El relato, está inspirado en  Un buitre, de Franz Kafka,  y fue bien recibido por mis colegas produce risas y alguna  sonrisa oculta.
Lo lamento, es mi forma de reaccionar.


                 
El Corregidor

“Todo escritor que camina,
va a parar al corrector”
Una tarde de otoño, paseaba por el campo y, sumido en mis pensamien 
tos literarios, comencé a recitar en voz alta, los pasajes de mi último re
lato. Vi un tronco seco, caído, y me senté a releer las hojas mecanogra
fiadas.
De pronto, entre el follaje que rodeaba un robusto abedul, apareció una fi
gura humana portando bajo su brazo dos sillas plegables, y sin que pudie
se reaccionar, avanzó y me arrebató violentamente el manuscrito.
Me levanté del tronco, retrocedí unos pasos, y en un gesto de sorpresa,
me quedé paralizado mirándolo a la cara.                                                                                                                        
El  hombre, que vestia de negro y tenía un rostro delgado y ojos exesivamen
te separados..., se asemejaba a un pájaro.                                              
-¡Qué mirás! -me gritó...¡Soy tu corregidor y vine  a corregirte, escritor! ¡Vine a corregirte! -¡Ya me lo agradecerás!
¡Salí de ahí y sentate aquí, que tenemos que trabajar! -dijo desplegando las
sillas.
Me senté a su lado, y comenzó a revisar mis hojas mecanografiadas...
Paralizado, observo la voracidad con que hace su trabajo, picoteando página tras página, los acentos, las comas, los puntos...
Se detiene unos instantes, y se lanza con su lápiz rojo, sobre los monosílabos de mis escritos. Me impresiona su sonrisa y el brillo rojizo de sus ojos.
No atino a hacer nada, pero lo miro: Tira un picotazo, grita, se levanta de la silla, vuelve  a sentarse, y continua su labor corrigiendo y cambiando los pequeños términos de mi relato. Al rato se retira, y en pocos minutos, eufórico y ruidoso, está a mi lado nuevamente.

La tarde va acercándose a la noche…, y cuando el Sol está por ocultarse, pasa un señor con un portafolio, y sorprendido por los gritos, se detiene a mi
rarnos, y aprovechando una distracción de mi acosador, me pregunta porqué
estoy tolerando la actitud del individuo...
-Estoy indefenso, -le dije…Al principio sentí su ayuda, pero ahora viene sin que lo llame, y empieza a picotearme.
El hombre me mira con un gesto de preocupación, y yo continúo: -¿Sabe que
pasa, señor..., quise espantarlo para sacármelo de encima. pero es muy fuer
te, y tengo miedo que pueda atacar las zonas vitales de mis escritos- Así que
prefierí sacrificar las pequeñas palabras, -le dije..., porque no creo que se
anse de corregir. ¡Es insaciable, señor! ¡Insaciable!                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                       -¡Noo, amigo, noo!... No se deje atormentar por este buitre -dijo el hombre.
¡Edite ya mismo sus escritos y listo!...¡Y que le vaya a corregir los monosila
bos a su abuela!  Ud va a ver..., editar lo suyo, será como pegarle un tiro a
ese bicharraco.  Quédese tranquilo, yo tengo un amigo editor que puede
ayudarlo…  ¿Usted puede aguantar una hora mas?
-Y…, si no hay más remedio, espero -contesté angustiado.
-¡Muy bien! -dijo el hombre, y se alejó, perdiéndose en la inmensidad del
descampado.

El corregidor, que había escuchado el diálogo entre mi interlocutor y yo, giró violentamente sobre sus talones, corrió hasta su auto y volvió con la misma velocidad blandiendo mi manuscrito, lo enrolló y lo acercó a diez centímetros de mi cara.
Ahí me di cuenta, de lo que realmente estaba ocurriendo.
-¡Tengo tu defectuosa obra en mis manos y también te tengo a vos, escritor! ¡Abrí la boca bien grande!... ¡Más grande! –gritó apuntándome con su lápiz rojo.
Aterrado, lo miré e hice lo que me pidió. Retrocedí un paso, levanté la cabeza y me quedé en esa posición con la boca abierta esperando que todo terminara.
El silencio en el lugar era aterrador. Solo se escuchaban los golpes de pico desde una cantera cercana...

Al rato cerré mi boca, levanté la vista, y recortadas en el contraluz de la tarde, dos figuras humanas avanzaban hacia mí, y cuando estuvieron a mi lado, me saludaron y se pararon uno detrás del otro. Los miré a la cara. El mas cercano parecía sonreir, y el de atrás tenía los labios apretados y los ojos rojos.
El de adelante me estrechó amablemente su mano.
-¿Usted es el editor que recomendó un señor que paso por aquí hace un rato?  -pregunte temeroso.
-Exacto, soy el editor, y vengo a ayudarlo.
El otro hombre que estaba detrás, hizo un paso a un costado, sacó un re
revólver y disparó…
El corregidor se aferró a su lápiz rojo y acercándoselo al pecho, se desplo
mó sobre la hierba en un charco de sangre... El manuscrito que aferraba su mano, se soltó, y mi boca volvió a abrirse desmesuradamente...Luego se cerró.
-¿Que pasó? -pregunté. ¿No iban a editar mi libro, señor?
-Si, si, editaremos su libro..., pero antes tendríamos que echarle un vista
zo a este manuscrito, sabe?
-Sí, está bien -dije temblando. ¿Pero el señor que disparó, quien es?
-Mi corrector -respondió sonriendo.., mi corrector que siempre está a mi lado.
                   Mario Melendi  
4798-2164
15 3 628 8606
mariomelemel54@hotmail.com
                                                                                 
Gracias Mario.
Alfredo Oscar Legnazzi
Periodista - Escritor

miércoles, febrero 14, 2018

Entrevistas: Entrevistas: Mirta Serrano “Por qué te quiero así”

Mirta Serrano es una escritora que ha desarrollado su carrera en la Zona Norte, más precisamente en Martínez, su lugar de residencia, pero además participa activamente en los eventos organizados por escritores de San Martín. En algunas ocasiones hemos compartido cafés literarios, ferias del libro y hace algunos años le hice una entrevista.
En 2017 vuelve a la palestra con un novedoso libro, no solo por su formato, sino también por su temática. El libro se titula “Por qué te quiero así” y está dedicado al popular cantante Roberto Sánchez, más conocido como Sandro.
¿Sos una de las nenas de Sandro?
Me considero la nena de Sandro. Nunca tuve oportunidad de formar ningún club de fans. Por eso mi seguimiento lo hice sola.

¿Cómo te hiciste fanática de él?
Me hice fanática de él por las venas ja herencia de mi madre que le gustaba pero la que lo seguí y todo lo que eso implica fui yo

¿Qué es lo que más admirás?
Sus canciones ,su interpretación y su personalidad

¿Considerás que para los fanáticos, sus ídolos son inmortales?
Si.considero que para el fanático de cualquier personaje que formó parte de su vida ,un admirado no muere jamás.Se lo respeta y recuerda.

¿Como surgió la idea de escribir un libro sobre él?
Mi libro nace porque debía hacer un duelo hacia una persona que toda mi vida formó parte de mí.Además de un sentido homenaje.
¿Creés que ha sido valorado como se lo merecía?
Si.ha sido valorado pero muchos desde su desconocimiento lo han admirado tarde.Fue un romántico que pasó de ser un Elvis -rock puro.y al variar en romanticismo,muchos otros cantantes no se lo perdonaron.Cosa que con los años esos mismos lo idolatraron hasta llegar a dedicarle un disco. Único e irreemplazable quiso ser emulado y nunca pudieron.

Sandro inició su carrera cantando Rock and Roll y actuando en “La Cueva” junto a Moris, Pajarito Zaguri y otros fundadores del Rock nacional. ¿Te gusta esa época de él?
Todas las épocas de Sandro son lindas.Pero admiro su parte solista y romántica.Su caudal de voz y su forma de interpretar!!!

¿Asististe a sus recitales?
Si.fui muchas veces a verlo.Hasta tuve el honor de verlo en mi barrio Natal: Martinez donde él iba por los barrios acercando así a la gente que no podía verlo en Cap. Federal.

¿Tuviste la oportunidad de conocerlo, de hablar con él?
Lo conocí...de lejos.Como una enamorada de su música y de él. Quizá si hubiera tenido otra edad y la audacia que tengo hoy me hubiera acercado a hablarle.

¿Qué nos contás de Sandro en este libro?
En mi libro comparto mi amor y mi museo personal que aún poseo de él. Como fue que llegó cada recuerdo a mi vida- comprado ó regalado-y así cronológicamente voy narrando nuestro romance secreto. Un homenaje.

¿El diseño, formato y tamaño es idea tuya?
La idea es mía con colaboración de algunos detalles exquisitos de mi editor .Con el cual luego de conocernos hace muchos años,podemos conversar y compartir ideas.

¿Quién hizo el dibujo de la tapa?
El dibujo de tapa es un bosquejo de mi hijo que también dibuja.

¿Tenes tu museo personal con objetos de Sandro?
Si.tengo un museo con recuerdos muy entrañables que me unen a mi padre,madre,mi infancia y todo lo que encierra aquella ,mi historia personal con respecto a él.

¿Este libro tuvo repercusiones entre su público?
Si.siento que hubo muchas personas y fans que me apoyaron y apoyan con mi locura sana de ese amor que me brindó este cantante.

¿Qué sentís ahora que lo publicaste?
Ahora que cumpli este sueño:editar este libro siento un orgullo personal.El y yo nos merecíamos este libro. Quizá no sospechen los que no lo amaron lo que fue Sandro en mi vida.Y en la de muchos ...pero hablo de mí..
¿Tu tema preferido?
mis temas preferidos..."dos solitarios" y "palabras viejas"

Adelantanos algo breve, una frase una breve prosa contenida en el libro.
Una frase..."tu nombre y mi homenaje.Por eso te quiero así...eternamente"...
Gracias Mirta.
Alfredo Oscar Legnazzi
Periodista - Escritor

Entrevistas: Daniel Frini “El diluvio universal y otros efectos especiales”

Daniel Frini es escritor y reside en San Martín, aunque es oriundo de Berrotarán, Córdoba.
Lo conocí en el mes de marzo, en instancias de un café literario, y me interesó su forma de escribir, habiendo escuchado una de sus lecturas.
Además de escritor, entre otras actividades, Daniel es redactor, columnista e ilustrador.
Poseedor de un largo recorrido dentro de las letras, ha escrito hasta el momento tres libros:  en 2000, Poemas para Adriana. En 2015, Manual de autoayuda para fantasmas y en 2016 El diluvio universal y otros efectos especiales.
Su curriculum es extenso, tanto en participación de concursos, antologías y como jurado.
Interesado por sus libros, surgió la inquietud de hacerle una entrevista.
Daniel contesta a nuestras preguntas.
¿Por qué pasó tanto tiempo entre tu primer libro y el segundo?
 Bien, fueron varias causas concurrentes. Mi primer libro, «Poemas de Adriana», llevaba algún tiempo escrito y casi listo para su impresión; y tuve oportunidad de subirme a la ola de internet; mediante el ofrecimiento, a través de un correo electrónico, de la editorial «Libros en red» de publicar ese poemario. En ese entonces, «Libros en red» trabajaba haciendo libros electrónicos (¡ya ni recuerdo en qué formato!) e impresión bajo demanda. Creo que fue una de las primeras editoriales en trabajar de esa forma aquí en el país. Esto ocurrió en el año 2000. Luego, pasó lo que conocemos: crisis del 2001 y todo lo que vino después. Dejé de escribir durante más de ocho años. A mediados del 2009, y te diría que por prescripción médica, retomé la escritura, de una manera más metódica y enfocada, definitivamente, a la posibilidad de publicar. También por internet, tuve la posibilidad de conocer a excepcionales escritores y gente del mundo de las letras, lo que resultó en mi participación en varias antologías virtuales y en papel; hasta que la editorial Micrópolis, de Lima, Perú; me ofreció la posibilidad de publicar mi segundo libro, «Manual de autoayuda para fantasmas», más o menos en 2013; y que fue editado, finalmente, en 2015. En realidad, el «Manual» es mi tercer libro escrito. Antes de esto, en 2011, más o menos, hubo contactos con otra editorial de la Ciudad de Buenos Aires para editar mi tercer libro, segundo escrito, que es «El Diluvio Universal y otros efectos especiales»; con la que habíamos avanzado bastante. Por distintas razones, las más fuertes de carácter económico, este proyecto se cayó; así que, en 2016, decidí autoeditarlo.

 ¿Seguiste escribiendo poemas, después de la publicación de tu primer libro?
 Sí, sigo escribiendo y publicando en algunas antologías, especialmente en el exterior. Para este año tengo pensado reeditar, ahora de manera independiente y en papel, «Poemas de Adriana»; y tengo listo e inédito un segundo poemario cuyo nombre es «Mare Nostrum».

 ¿Con que género literario te sentís más cómodo?
 Con la poesía me siento muy cómodo, aunque necesito entrar en una «resonancia» particular al momento de ponerme a escribirla.
Con la narrativa me permito jugar más, divertirme y experimentar. Desde chico me fascinaron la ficción de carácter fantástico y la ficción especulativa. También me interesaron los cuentos muy cortos que descubrí en la Universidad y que, mucho tiempo después, supe que se eran microrrelatos; y me gusta mucho escribirlos.
Como forma de expresión distinta, me atrae la novela; aunque acá me cuesta un poquito más, pero de puro vago.

 ¿Tus libros son auto-publicados o fueron financiados por las editoriales?
 Los dos primeros publicados, «Poemas de Adriana» y «Manual de autoayuda…» fueron financiados por las editoriales «Libros en red», de Argentina; y «Micrópolis», de Perú. El tercero, «El Diluvio Universal…» es autoedición.

 ¿Crees que la auto publicación le quita imagen o prestigio al escritor?
 No, para nada. Es un tema de mercadeo; no de calidad. Seguramente, publicar dentro de una editorial asegura cierto cartel, cierto volumen de ventas por la posibilidad de entrar en el circuito de las librerías «grandes»; pero eso no asegura calidad, definitivamente. Entiendo también la necesidad de las casas editoriales de ir a lo seguro, pero no creo que les implique un riesgo económico tan alto la búsqueda de nuevas voces, cosa que no hacen; o lo hacen de manera muy ineficiente. Y esto, para mí, es una clara falencia de ellas. He participado en coloquios,  encuentros y jornadas organizados hasta por Universidades Nacionales; en mesas de lectura (incluso en el ámbito de la Feria del Libro de Buenos Aires) y jamás —recalco: jamás— vi a un representante de las editoriales de renombre que actuase como «cazatalentos». Y esto adquiere una dimensión especial si sabemos que, al principio, Girondo repartía sus libros y leía sus poemas en los colectivos, por ejemplo, o incluso Borges repartía sus primeros libros de mano en mano; o que Benedetti autopublicó sus cinco primeros libros.
Por otra parte, alrededor del 80 % de mis lecturas de hoy proviene de autoediciones, las que encuentro mucho más interesantes.

 Veo que participaste en muchos concursos. ¿Qué le aporta o le dan a tu vida literaria esas participaciones, en que te ayuda, cual es el beneficio de concursar?
 En primer lugar, y de manera muy cruda, dinero. Mi primera notebook la compré con parte del premio «La Oveja Negra». Algunos otros concursos conllevan cierto prestigio, al menos en algunos círculos. Aunque, quizá, el aspecto práctico más importante es la posibilidad de testear el por dónde va mi mi escritura, sometiéndola a la consideración de otras personas ajenas al círculo de amigos que, normalmente, son los primeros en leer lo que escribo. Soy consciente, sin embargo, de la falibilidad de los jurados, aún con la mejor de las intenciones; y la existencia de una sarta de concursos truchos que, a veces, ni siquiera entiendo qué finalidad persiguen. Por ello suelo ser bastante selectivo de aquellos concursos en los que participo: busco en internet información sobre los jurados, veo quiénes ganaron y con qué obras en ediciones anteriores, etc.
 ¿Cual es la temática de Manual de autoayuda para fantasmas?
 Microrrelatos. La editorial que lo publicó, «Micrópolis» se dedica muy especialmente a este género; y con bastante éxito, debo reconocer. Hay textos de no más de un renglón, hasta otros de unas doscientas palabras.

¿Crees que los fantasmas existen?
 Jaja. No, no creo en fantasmas. Pero por si las moscas, hagamos como don Atahualpa Yupanqui, cuando le preguntaron, refiriéndose a su fe, si él era creyente. «Digamos que soy dudante», respondió.

 ¿En este caso la autoayuda es para los fantasmas o para los que tienen fantasmas?
 Ah, qué interesante. Nunca lo había pensado de ese modo. El título, en realidad, surge del nombre de uno de los textos del libro, que se llama «Se necesita un manual de autoayuda para fantasmas». Pero es posible ponerlo así: tengo la muy humilde pretensión de que algunos de los textos del libro brinden un alivio momentáneo a algún lector que tenga fantasmas.

 Respecto de tu último libro, cual es la naturaleza de los cuentos. ¿Es literatura fantástica, realismo fantástico, ciencia ficción?
 Qué pregunta difícil de responder. Y no porque tuviese algún problema en encasillar los textos bajo un rótulo, sino porque no sabría bajo qué rótulos ponerlos. Todos los cuentos son textos de ficción. Algunos entrarían dentro de la ficción especulativa. La mayoría tienen elementos fantásticos, pero están muy lejos de las «espadas y dragones». Creo que, en términos generales, están más cerca del «fantástico cotidiano» que proponía Ítalo Calvino.

 ¿Cuales son tus autores preferidos dentro del género?
 Dentro de la poesía, admiro a Jorge Ariel Madrazo, a Roque Dalton, Hamlet Lima Quintana, César Vallejo, Gioconda Belli, Jaime Sabines, Armando Tejada, Gómez, Daniel Salzano, Adrián Abonizio, Girondo, Borges, Prévert, Cortázar, y ¡uf! Unos cincuenta más.
Dentro de la ficción, hay algunos que destacan sobre el resto: Borges, por supuesto; y García Márquez. Mempo Giardinelli, Ana María Shua y Angélica Gorodischer, con quienes tuve el honor de compartir algunas antologías. Pero me fascinan las historias de Cordwainer Smith, James Teptree Jr., Robert Silberberg y Philip K Dick. Claro que hay otros, y muchos. Hace poco descubrí a Ted Chiang.
Y dentro del microrrelato, la cosa se pone más complicada. Necesitaría varias páginas. Destaco a Martín Gardella, Alberto Benza, Shua, Patricia Nasello, Antonio Cruz, Rodolfo Lobo Molas, Luis Gerbaldo, y me olvido a más de uno que me lo va a reclamar.

 ¿Como fue tu experiencia en la Feria del libro?
 Excelente. Desde mi visión, reconozco y valoro el esfuerzo que hizo la gente de Cultura de la Municipalidad de San Martín, especialmente en la persona de Andrea Felsenthal; y el apoyo que nos brindó a los escritores, en todo momento. Participé en dos actividades: por un lado, dicté un Taller de microficción; y por otro, presentamos la antología «Textos Fugados», que compilé; con narrativa y poesía de los integrantes del Laboratorio Literario que funciona bajo la órbita de San Martín Lee. En ambos casos, con mucho éxito.

 ¿Cómo ves el panorama literario dentro de San Martín?
 Según mi experiencia, en muy buen camino. Hace no más de cuatro o cinco años yo mismo lamentaba la no existencia de acciones, como veía que ocurría en municipios vecinos; Capital y Morón/Haedo, o el mismo 3 de Febrero, por poner ejemplos. No es que desconociese la existencia de un «ambiente» literario en San Martín, pero aún lo juzgo como empeños individuales, o de grupos de escritores; pero de manera «privada». Sin embargo, ahora veo un esfuerzo tendiente a encausar, desde la sinergia, a todas aquellas manifestaciones. Seguramente, con mil falencias y con reclamos que yo mismo planteo, pero con una mentalidad visiblemente puesta en valorar la literatura que se escribe en el partido.

 ¿Queres compartir un poema y un microrelato de tu autoría?
 Cómo no. Transcribo un micro mío que me fue solicitado para varias antologías; y que está en una que justamente hoy acaba de llegar a mis manos: «Latinoamérica en breve», con textos de autores mexicanos y argentinos, y editado por la Universidad Autónoma Metropolitana de México:
CUENTO DE HADAS
En la oscuridad, a la Chuni el miedo le duele más que el hambre. Está en cuclillas sobre el colchón que huele a sudores viejos, la espalda contra la pared sin revoque y los brazos rodeando sus piernitas flacas, por sentir algo que aplaque el vacío del pecho. La Sonia le dijo que para los catorce la llevaría al cine; y le contó del castillo, la princesa, el dragón y el príncipe. Hicieron catorce y la Chuni no fue al cine; pero imagina que ella es la princesa, y la pieza es el castillo. Sabe que los de afuera son peores que dragones y no espera príncipe solo por no saber para qué; pero sí a su mamá, que venga a rescatarla de tanto miedo, y golpes y mugre.
La puerta se abre y aparece mamita.
―Pasá, Cholo. Cuando salís, me dejás la plata en la mesa.

Gracias Daniel.
ALFREDO LEGNAZZI
Periodista - Escritor